martes, 13 de septiembre de 2016

...

¿Por qué la estaba pasando tan mal?...jamás entendí que le pasaba, hasta que su cuerpo cálido empezó a ser frío, hasta que sus abrazos dejaron de ser como antes, hasta que su mirada había cambiado y ya no veía el mismo horizonte que siempre juro tener presenté, jamás entendí por qué se sentía así, de un día para otro comenzó mi tortura al ver que la estaba pasando mal, al darme cuenta que ella ya no quería ser como siempre fue y pensar que ahí fue el comienzo...en realidad el comienzo fue cuando ella decía que todo esta bien, cuando ella dejó de reír por tonterías, sonreir a todo mundo e incluso empezó a seguir la tipica rutina que hace prisioneros a todo el mundo, jamás volví a escuchar su risa verdadera, ni a ver su mirada tan dulce... hace más de dos meses que ya no estás aquí, entiendo que no querías llegar al extremo pero mi falta de apoyo y querer te llevo a el, cuando siempre prometí quererte incondicionalmente y en todo momento.
Ha pasado más de 2 años y sucedió el hecho en el que me di cuenta que... fue mi culpa, por dejarte  indefensa ante las personas que abusaban de su bondad y sencillez,  para ser honesto no tuve tiempo de estar ahí , para defenderte.

Tenía que saber qué te había hecho cambiar de planes...así que leí tu diario y de las millones de razones que tenías, está fue con la que me identifique pues sabía que era para mi...
Perinka, Maslow
27 de Diciembre de 1976
"Al final terminé acostumbrandome a algo que no quería, imaginé que sería distinto...sin embargo fui independiente pero también necesitaba amor, necesitaba entender que era sentirse amada...
Entendí que ya no había alguien cada noche que pudiera despertar para que me acompañará al baño, que no había alguien que me sorprendiera con el desayuno en la cama, para ser honesta no tenía con quien compartir mis mañanas y noches, mucho menos a quien hacerle el desayuno, ya no tenia a alguien que me cuidara cuando tuviera miedo e incluso cuando me enfermaba pues no había algo que me hiciera sentir mejor.
 El más claro ejemplo de mi soledad era mi cumpleaños, me la pasaba trabajando hasta morir de cansancio, puedo asegurar que muchas veces terminaba en las escaleras sin poder subir un escalón más para llegar a mi habitación,  en realidad cada dia notaba que tu amor se volvió como un suspiro, un suspiro que ni tú  y yo aguantamos..."
Tengo mucho por lo cual pedirte perdón, tengo que contarte todo lo que ha pasado desde que te fuiste.
Debo de decir que no fue fácil hacer mi vida de nuevo y sin ti, sin embargo encontré a una gran mujer que me ha dado 2 maravilloso hijos, es una mujer estupenda, no se iguala a ti, pero me quiere y se que estás  feliz de verme con esta gran familia, que pudo ser nuestra pero por desgracia no fue así.
En honor a ti, le puse ese nombre a mi hija, es tan hermosa.
Ahora queda decir que con esto cierro nuestra historia, después de mucho...con esto nos decimos adios.
Autora :Karol Lucia Rendón Barrón

No hay comentarios:

Publicar un comentario